La importancia de una buena rehabilitación cardiovascular

Los programas de rehabilitación cardiovascular consisten en abordajes multidisciplinarios e integrales, individualizados para cada paciente. Durante este programa, el paciente es evaluado por médicos, nutricionistas, enfermeras, terapeutas ocupacionales y kinesiólogos, desde que ingresa a la Clínica por un evento cardiovascular puntual, y se acompaña durante todo el proceso, hasta su rehabilitación ambulatoria.

En el Mes del Corazón, y para conocer más sobre la importancia de la rehabilitación cardiovascular para la recuperación de los pacientes, conversamos con Camila Raab, Kinesióloga de CASPM, quien nos explicó los beneficios y el rol que cumple este tratamiento en la vida de los pacientes.

“Los beneficios de la rehabilitación cardiovascular son de tremenda ayuda para una completa recuperación de pacientes que han sufrido algún episodio. El éxito del tratamiento sí dependerá de que este sea abordado desde un punto de vista integral de profesionales (cardiólogos, kinesiólogos, nutricionistas, entre otros) y de que se mantenga en el tiempo”, nos comentó.

La especialista destacó la importancia del apoyo que debe recibir el paciente: “La rehabilitación comienza desde que el paciente sufre un evento cardiovascular y requiere apoyo y asistencia emocional mientras está hospitalizado. Posteriormente y ya en casa, se refuerza un cambio en el estilo de vida del paciente, disminuyendo su sedentarismo, haciendo modificaciones en sus dietas, asistiendo a terapias físicas, como entregando todas las herramientas al paciente para que se haga responsable por su salud y recuperación.”

Sobre la importancia de la actividad física para lograr una buena rehabilitación cardiovascular, la kinesióloga entrega un potente mensaje ante el sedentarismo, y la prevención de graves enfermedades. “El rol de la actividad física para la prevención de enfermedades cardiovasculares, es muy relevante. La OMS, recomienda que todas las personas adultas, independiente de su condición de salud, realicen ejercicio físico al menos dos veces por semana, y reduzcan el sedentarismo con actividades aeróbicas. La actividad física ayuda a mejorar el metabolismo, a que mejore nuestro sistema cardiovascular, el sistema respiratorio y además, mejora la resistencia a la insulina. Por lo tanto, el hacer ejercicio trae efectos positivos no sólo en relación a las enfermedades cardiovasculares, sino que también, disminuye el riesgo de padecer cáncer, diabetes y de presentar otros factores de riesgo cardiovascular, como la obesidad”.

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