Cáncer de próstata y el peligro causado por los tabúes

Siendo el segundo cáncer que genera más muertes en hombres en nuestro país, con cerca de 2.000 cada año, y en promedio 25.000 casos anuales, el cáncer de próstata tiene asociado un factor adicional que complica su detección temprana: los miedos y tabúes a los que está relacionado.

“Hay varios factores que inciden en el aplazamiento en el chequeo preventivo del varón, como la menor cultura preventiva que existe acerca de la enfermedad que tienen los varones en comparación con las mujeres y la especial connotación que le atribuyen algunos hombres a la enfermedad prostática, al relacionarla con el envejecimiento y hasta con la pérdida de la virilidad, lo que lo hace simplemente ignorar esta necesidad de chequeo preventivo”, indicó el urólogo de Clínica Andes Salud Puerto Montt, doctor Alejandro Caroca. Para agendar hora con nuestros especialistas, puedes hacerlo  AQUÍ.

De esta forma, el desconocimiento de las pruebas que existen actualmente para detectar tempranamente el cáncer de próstata termina gatillando un diagnóstico tardío, aun cuando es posible contar con varias pruebas. “Actualmente contamos con el chequeo y control urológico, que considera un examen físico, la historia del paciente y sus antecedentes familiares, así como también los estudios de Laboratorio, siendo uno de los más importantes el antígeno prostático, pero que no es el único. Para un correcto diagnóstico hay una serie de exámenes de Imagenología, como la ecografía prostática, la resonancia magnética prostática y otros que permiten recabar suficiente información para determinar la probabilidad de que un paciente tenga o no un cáncer de próstata”, agregó el urólogo.

Consultado por el examen rectal, que también está dentro de las alternativas que permiten saber si puede haber cáncer o no, el especialista respondió a las dudas más comunes que enfrenta en su consulta, ligadas a los efectos secundarios o inconvenientes que podría traer. “Probablemente es uno de los mitos más importantes que hoy existe en la población masculina. El tacto rectal es parte del examen físico, no es realmente molesto, ni invalidante, tampoco doloroso y lo más importante, no es imprescindible el tener que hacerlo”. Lo que sí indica como impostergable el médico, es realizarse un chequeo urológico anualmente, a partir de los 45 años.

En relación a quienes tengan algún antecedente médico, ya sea por herencia familiar o algún otro aún más importante, la edad de inicio de control disminuye a los 40 años.